Un buen aislamiento térmico ayuda a reducir el intercambio de temperatura entre el interior y el exterior de una vivienda.
Cuando una casa está mal aislada, determinadas superficies pueden calentarse demasiado durante el verano o enfriarse rápidamente durante el invierno, provocando una mayor necesidad de climatización.
¿Por dónde pierde temperatura una vivienda?
Las pérdidas térmicas pueden producirse a través de diferentes elementos:
- fachadas;
- cubiertas y tejados;
- ventanas;
- encuentros estructurales;
- puentes térmicos.
Por eso, mejorar el aislamiento térmico no consiste únicamente en añadir material aislante, sino en identificar qué parte de la envolvente está generando el problema.
Soluciones para mejorar el aislamiento
Dependiendo del edificio pueden utilizarse diferentes sistemas:
- aislamiento exterior;
- aislamiento interior;
- aislamiento insuflado;
- sistemas SATE;
- aislamiento de cubiertas;
- revestimientos con propiedades térmicas.
El sistema más adecuado dependerá del tipo de construcción, del espacio disponible y del objetivo de la intervención.
En determinadas superficies exteriores, el corcho proyectado puede formar parte de una solución orientada a mejorar la protección y el comportamiento térmico del soporte.
La importancia de estudiar cada vivienda
Dos viviendas aparentemente similares pueden necesitar soluciones diferentes.
La orientación, los materiales constructivos, el estado de la fachada o el tipo de cubierta influyen directamente en el comportamiento térmico del edificio.
En Proyecork trabajamos sobre la envolvente de viviendas y edificaciones para mejorar su protección, confort y durabilidad mediante soluciones adaptadas a cada proyecto.
